
El MAC (Museo de Arte Contemporáneo) Jorge Chávez Carrillo ubicado en el frondoso Parque Regional (tres cuadras al Sur de los portales de Colima, pasando el río, con este dato la población ansiosa de arte no podrá llegar más fácil), exhibe el resultado de un taller de experimentación con materiales no tradicionales, impartido por el artista plástico Heliodoro Santos Sánchez. Una de las reglas o condiciones del taller aparte de los dichosos materiales no tradicionales, era crear sin concepto, es decir, sin querer representar nada, ni decir nada; tales palabras me recuerdan uno de los manifiestos dadaístas. (Movimiento artístico surgido en 1916).
“… Los dadaístas no son nada, nada, nada, y ciertamente no llegarán a nada, nada, nada”.
Francis Picabia,
Que no sabe nada, nada, nada
En éste movimiento pretendían… o mejor dicho no pretendían nada, Dada fue una reacción consecuente del repudio a las aberraciones de la guerra mundial, los artistas estaban en contra de una sociedad que permitía tales crueldades. A pesar de que los dadaístas querían que de sus obras no se entendieran nada, su rebeldía influyó en estilos subsecuentes. La comparación de tal movimiento con este taller aparte de esta palabra absolutista es el producir sin ningún apego a procedimientos conocidos, no pensar en reglas de composición, de color, de ideas ni mensajes, siguiendo tal estrategia se logra abrir mayores posibilidades a la solución de problemas.
Si no utilizan los materiales conocidos como pinturas, pinceles, lienzos, ¿cuál cree que fue el resultado?
Los objetos para trabajar son infinitos, sin embargo los más utilizados fueron los materiales de desecho como las hojas, ramas secas, fierros que en su mayoría seguramente fueron encontradas en el mismo parque regional. La utilización de estos materiales los hemos visto desde el arte Povera que se caracterizó por el uso de los materiales más diversos entre ellos los orgánicos y carentes de valor, tales como madera trapos, plástico, papel reciclable, etc. que representan la cotidianeidad. Aunque claro volvemos a lo anterior, los participantes del taller no querían hacer arte Dada, ni Povera; la intención del taller era producir sin apego a ideas ni representaciones, y sin querer decir algo, en esto último es obvio que no lo lograron ni lo logrará nadie por más que lo intente, la obra no se puede quedar en silencio, no pueden evitar que la obra diga. El silencio de ideas puede ser su producción, pero el resultado, a menos que se evite el espectador, es inevitable que estalle en múltiples resonancias. El diálogo se da por la información que carga el espectador, que elementos pueden usar que no conozcamos, y si no se usa pigmento este no es necesario los objetos lo traen. Cada elemento u objeto trae su textura, color e información historial, mucho más si esta gastado por el uso cotidiano o simplemente por el tiempo. Aunque el hecho de que la obra entable un dialogo con su contemplador no creo que moleste el objetivo pretendido.
Otros artistas conocidos en Colima que han trabajado con materiales parecidos son Elena Favela, y Rafael Araiza, la relación con Araiza es por esta misma libertad de crear, así como de alguno de los elementos y materia que utiliza, aunque hablar de este artista visual resulta más complejo y amplio por los años de experiencia y cantidad productiva. Con Elena, su obra en apariencia es simple, sencilla y a la vez cautivante, el tratamiento que hace en las ramas y troncos parece realizado bajo las mismas reglas sugeridas por Helio, aparentemente sin pensar, y a la vez meditado, y aunque no lo pretendan concientemente el resultado guarda un equilibro y composición. Helio esta constantemente experimentando, informándose sobre nuevas técnicas. Desde la primera obra que realizó a sus 14 años, demostró que no le tenía miedo al lienzo en blanco, ¡Dios mío, me entendió!, nos dijo el maestro Octaviano, al referirse a éste nuevo estudiante, la expresión del maestro no era exagerada, aunque sí era de miedo, si en su primer trabajo, con tan sólo 14 años de edad daba ese resultado, a donde iría a llegar. La trayectoria de Helio hasta ahora lleva buen camino y en este taller impartido propone uno de los métodos para estimular la creatividad en la producción plástica.
En el curso - taller al parecer Heliodoro nos está declarando uno de los procedimientos que él mismo sigue para producir, su espontánea libertad, aunque no podemos dejarlo en esas dos palabras, estas se aplican al momento justo de ejecutar la obra, porque sabemos que antes de eso, hay una información ya sea de reacciones de materiales, experimentación y conocimiento de lo que se va a hacer, parece que Helio se divierte al momento de trabajar y el resultado de su obra es interesante, pero si le dices a otra persona sólo diviértete al producir, eso no significa que sea lo único que necesite para lograr excelentes resultados, es un buen inicio, pero definitivamente tienen que seguirse nutriendo, investigando explorando, produciendo para seguir conservando la calidad creativa que nos ofrecieron en el Museo de Arte Contemporáneo, que en esta ocasión como pocas veces puede hacer gala de su nombre.
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